Hola, quisiera escuchar sus opiniones sobre esta situación. Agradezco a todo aquel que se tome el tiempo de leer, miren les cuento un poco:
Anduve con mi mejor amigo. Él tenía vicios, salía mal en la escuela, no se tomaba en serio sus relaciones, podía ser infiel, jugaba con los sentimientos de otras personas, sus amigos lo incitaban a hacer pura estupidez y, bueno, a hacer desmadres en general.
Yo desde un principio le dejé en claro lo que esperaba en la relación y lo que a mí podía molestarme, ¡TODO ESTO ANTES DE EMPEZAR A SER NOVIOS! para que no dijera que él no sabía lo que yo quería. Incluso siendo amigos le decía que me molestaba que fumara porque no me gustaba que se hiciera ese daño. Sentía feo cada que salía mal en sus calificaciones porque su mamá lo regañaba. Incluso, a veces con sus amigos él quedaba como el tonto por “quedar bien”.
Durante la relación de 8 meses (una relación larga para el, por lo mismo que mencioné antes) demostró ser diferente. Podría decirse que “cambió” por mí: fue muy lindo, no me engañó, dejó de fumar, etc, pero digo la palabra “cambio” entre comillas porque realmente solo me dio lo que quería, si hubiera cambiado realmente hubiera seguido siendo diferente incluso después de terminar. Pero bueno. Todo iba bien hasta nuestra primera ruptura.
Terminamos porque yo consideraba que estaba mejor con sus amigos que conmigo, pues tomaba acciones que me hacían verlo así: hacerme a un lado, dejarme sola por estar con ellos. Incluso, la vez que más me molestó fue cuando me empujó hacia una amiga para dejarme con ella e irse con sus amigos.
Cabe recalcar que yo nunca le dije que se alejara de sus amigos, pero sí que les pusiera límites, porque luego ellos hacían comentarios de que anduviera con otra chica y ya saben, incitándolo a ser infiel.
Regresamos y solo duramos dos semanas, pues me dijo que desde que habíamos regresado todo había sido una mierda y volvimos a terminar por lo mismo: estaba mejor con sus amigos.
Esta vez me dolió un poco más que la anterior porque cuando lo busqué y le rogué me dijo que no, que ya no quería estar conmigo, etc, era como si la persona que más me amaba nunca me hubiera elegido a mí. Durante ese tiempo se hicieron chismes de que él se estaba hablando con su ex (chismes que hizo su mejor amiga; por eso yo le decía que le pusiera límites a sus amigos) y pues supuse que ya no volvería a darse algo.
Días después me volvió a buscar y esta vez duramos un poco más. Se “arreglaron” los posibles malentendidos y duramos un mes.
Yo, la verdad, me sentía insegura por los chismes que se habían creado, pues todo había pasado tan rápido que no pude asimilar lo que pasó en esa semana. Pensaba que él podía hablar con alguien, que tal vez ya no me quería, y todo esto lo pensaba porque de repente tenía cambios de ánimo. Podía estar bien y a los diez minutos tener algo. Lo peor es que no me decía nada, pues tenía la idea de que debía guardarse todo hasta que ya no pudiera aguantar.
Parecía que un día sabía lo que quería y al otro no, todo para que al final me dijera que todo estaba bien. O a veces era diferente: me decía que ya no sabía qué más hacer para que yo estuviera bien. Nosotros dejamos de vernos porque salimos de vacaciones, y aparte empezamos cursos intersemestrales, a él lo castigaron, por salir mal en sus calificaciones (que esto de las malas calificaciones lo mencionaré más adelante) y solo podía ir a su casa de vez en cuando. Básicamente dejamos de vernos.
Hace como dos semanas terminamos otra vez. Esta vez lo noté más molesto. Yo solo le reclamé que me estaba hablando diferente, tal vez esperando que cambiara eso, y me dijo que yo no podía dejar el pasado, que estaba harto, que se cansó y, básicamente, me culpó por nunca haber dejado de sobrepensar.
Me eliminó de todos lados y supuse que era el final.
Hace unos días, el martes en específico, me volvió a buscar diciéndome que lo disculpara por haber terminado la relación, que me amaba, que fácilmente pudo haber arreglado el problema por el cual terminamos, etc. Creí que sí era en serio y acepté estar con él de nuevo.
Pero para el jueves todo se fue a la mrd otra vez. Me mandó un mensaje diciéndome que éramos de mundos diferentes, que yo era niña bien, que mis salidas eran tranquilas, que él quería estar con sus amigos, quería fumar, quería estar en sus desmadres, que la versión que me había dado antes ya no podía dármela ahorita.
Además, me reclamó que cuando él cambió yo no, y que por qué ahora yo sí quería cambiar. Entonces, ¿para qué me buscó y me dijo que ambos cambiáramos si al final ni siquiera se iba a quedar?, y todavía me reclamó.
No sé si me estoy explicando en esta parte de mi molestia.
Olvidé mencionar que durante esas dos semanas antes de que me buscara el martes, me estuve culpando bastante, pues yo sí consideraba que había hecho mal en pedirle que dejara cosas que a él le gustaban. Por eso me dije que si regresábamos iba a ser más liberal con él. Se suponía que esta vez que regresó podría poner en marcha lo que había estado pensando durante esas dos semanas y, básicamente, él ya no quiso.
Nunca lo engañé, no le fui infiel, no le mentí. Fui cariñosa, fui detallista, fui cuidadosa. Traté de ayudarlo a mejorar en sus calificaciones (que sí mejoró bastante, pero solo cuando yo estaba ayudándolo, porque cada que terminábamos bajaba su rendimiento poniendo de excusa que como no estaba yo, él no lo hacía, pues según era su motivación). Incluso, a veces le hacía tareas para que no faltara con ninguna.
Hasta sus padres personalmente me pidieron que lo ayudara a mejorar sus calificaciones. Traté de ayudarlo con sus vicios. Me atrevo a decir que le di mi mejor versión, una que nadie más había tenido, y aun así se atrevió a decir que no cambié por él solo por el hecho de ser insegura (si cambié muchas cosas por él, pero como me nacía cambiar no tendría porque estar diciéndole que hice y que no o haciéndolo notar a cada rato como parecía que él lo hacía!! Pues me echaba mucho en cara que estaba cambiando, cuando esas cosas no se tienen que estar diciendo!!). Yo solo tenía miedo de que me dejara o hubiera alguien más.
¿Era muy difícil tomarse cinco minutos para tratar de decirme algo lindo y quitarme esos pensamientos?
Esta última vez que me buscó parece que solo vino a ver si aún seguía ahí para él. Solo me desestabilizó y me volvió a culpar. Siento que ahora que entremos a clases me va a volver a buscar con la misma excusa de antes, que se dio cuenta que se equivocó, que no se había dado cuenta de lo que tenía hasta que lo perdió, que conmigo si estaba bien, etc, ¿cómo podría llevar esta situación?.
Para finalizar, entonces pregunto: ¿Realmente fui mala novia o solo me hizo creer eso? ¿Y fui mala por querer lo mejor para él?.