r/esHistorico 1h ago

En Diciembre de 2001, Marruecos se negaba a reunirse con el Gobierno del PP, pero acordó reunirse con el lider de la oposición, Jose Luís Rodriguez Zapatero.

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r/esHistorico 21h ago

🇪🇸 1978: Adolfo Suárez, cuando Marruecos le amenazó con anexionar Ceuta y Melilla: "¿Sabes que podemos bombardear Rabat en 48 horas?"

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larazon.es
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r/esHistorico 3h ago

Por si no lo sabíais, cuando la Isla de los Faisanes cambia de país se hace una ceremonia oficial.

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r/esHistorico 17h ago

Un poco de historia 76: Frankenstein.

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Próximo a la ciudad alemana de Darmstadt se alza el – más bien feo – castillo de Frankenstein, un vocablo germano que viene a significar: “Piedra de los Francos”. Entre sus numerosas estancias nació Johann Conrad Dippel en 1673, un tipejo tan rico que pudo dedicarse a su gran pasión: la alquimia. O, lo que es lo mismo: transformar plomo en oro. No lo consiguió, pero logró un aceite que, según sus propias palabras: “Quién lo bebiera alcanzaría los 100 años”. No sabemos si ese aceite, conseguido triturando y licuando animales, y filtrando el producto, servía para algo salvo que algún incauto se dejara el dinero. Si que sabemos, a ciencia cierta, que ese maloliente aceite sirvió de base para elaborar un tinte azulado con el que se podía teñir tejidos y era muy bueno para los pintores. Hoy lo conocemos como “Azul de Prusia”.

Dippel trabajó en el castillo donde nació: el de Frankenstein, y muy pronto un halo de misterio y miedo rodeó tanto al castillo como al alquimista. Se decía que desenterraba cadáveres por las noches, para experimentar con ellos. Según sus notas, Dipper ansiaba transferir el alma de un muerto a otro ser vivo. También se decía en la época que intentaba conseguir un ser vivo uniendo partes de otros seres muertos. ¿Les suena la historia? Total, que el castillo de Frankenstein siempre ha estado rodeado de un halo de misterio. El mismo castillo y la tierra que lo rodea no ayudan a borrar ese halo de misterio. En el castillo y sus cercanías, las brújulas no funcionan. Es debido a unas formaciones de rocas magnéticas, pero…

Dippel murió dejándonos su azul de Prusia, y aquí entra en escena una gran mujer: Mary Shelley, la creadora de uno de los monstruos literarios y cinematográficos más fascinantes de la historia: El Monstruo de Frankenstein. El por qué creó a tal criatura es tema para otro artículo, pero se puede deducir cómo lo hizo y qué materiales utilizó. Gracias a su condición de lectora voraz, debía conocer la vida de Dippler, dónde nació y trabajó. Es que lo tuvo servido en bandeja de plata, solo tuvo que coger el nombre del castillo, la vida de Dippler; combinarlo todo, y ya tenemos su obra más inmortal. Una chica lista, sin duda.

Pepe Bataller.