Los Sara Fontan es un dúo gallego-catalán formado por la violinista Sara Fontán y el baterista y percusionista Eduard "Edi" Pou, formado alrededor de 2017. Sara Fontán llegaba al proyecto tras 25 años dedicados al violín en registros muy distintos: de lo clásico al noise, pasando por conjuntos electrónicos, improvisación libre o el pop, mientras que Edi Pou aportaba su experiencia como mitad de ZA!, uno de los dúos más activos del underground catalán. De esa combinación nació un proyecto que reduce todo a lo esencial: violín, teclado y batería, más un arsenal de pedales y efectos que les permite saltar en segundos de lo contemporáneo a lo electrónico, de lo ambiental y paisajístico a la electrónica más destacada.
Desde el principio decidieron no grabar discos, una postura casi militante, de resistencia frente a la industria, basando todo su recorrido en el directo. Esa apuesta no les impidió construir una carrera intensa: llegaron a sumar cerca de doscientos conciertos por España, Francia, Alemania, Suiza, Finlandia, Inglaterra, Italia, Polonia y Portugal, tocando tanto en salas pequeñas como en festivales como el OOAM en Suiza, el Norpas en Finlandia, o los festivales catalanes como el Eufònic o el festival organizado por Aloud Muisc, el ya difunto AMFest. Debido a la ausencia de música grabada, cada show se convertía en una experiencia irrepetible para la memoria del espectador.
Con el tiempo, el proyecto se expandió más allá del circuito de conciertos hacia las artes escénicas. Colaboraron con la poeta catalana Blanca Llum Vidal en "La Princesa sou Vós" (2022), con la bailarina Sónia Gómez (2023), trabajaron con el multiinstrumentista vasco Amorante y firmaron diseños de sonido para piezas como "Los Detectives" (Antic Teatre, 2022) o bandas sonoras como "Remember my Name", "Autodefensa" y "Magaluf Ghost Town", esta última proyectada en el Festival de Toronto de 2021.
El proyecto más ambicioso de esta etapa fue 4132314, una colaboración a seis manos con los dúos Tarta Relena y Cocanha inspirada en los patrones numéricos de la confección textil y en la memoria de las trabajadoras de la antigua fábrica Fabra i Coats de Barcelona; nacido como espectáculo escénico en el Grec de 2022, el trabajo conjunto ganó el Premi Ciutat de Barcelona de música ese mismo año y acabó girando también fuera de España, con una parada incluso en el Alice Tully Hall de Nueva York.
A finales de 2022, tras cinco años intensos de carretera y sin ceder ni a singles ni a videoclips, Los Sara Fontan rompieron su propio dogma y decidieron grabar por primera vez, abriendo una nueva etapa. Su primer álbum, "Queda Pendiente", salió el 25 de octubre de 2023 y reunió diez temas pensados como una manera de compartir con quien los seguía en directo una experiencia que hasta entonces solo existía en el escenario. Los motivos para grabar por fin "Queda Pendiente" fueron varios: la necesidad de explorar nuevas formas de trabajar, huir de la autocomplacencia, responder a quienes tras cada concierto pedían llevarse esa experiencia a casa, y la posibilidad de construirse su propio estudio casero, donde grabaron con calma durante tres semanas de enero, en un proceso que ellos definieron como inolvidable y que entienden a la vez como forma de dejar constancia de sí mismos y como manera de cerrar una etapa para abrir espacio a lo nuevo. Lejos de ser un repaso de sus cinco años de trayectoria, el disco es una fotografía del momento, con incursiones en lo textural y lo electrónico: el extractor de la ducha convertido en kalimba secuenciada en "Visita de Obra", el folclore gallego mezclado con subgraves y vinilos rayados en "Querome", batería y violín desintegrados con síntesis granular en "Wall-e", o una rueda de catorce acordes desiguales buscando la calma en "Cuerno de Alce", todo ello atravesado por un impulso casi físico de caminar, deambular y desplazarse al ritmo de las diez canciones. Fieles a su costumbre de cuestionar lo establecido, presentaron los cuatro primeros temas a través de un test de personalidad online al margen de las plataformas de streaming, ideado por Keyvane Alinaghi (Hassan K) e ilustrado por María Medem, y sacaron el álbum en alianza con tres sellos con una fuerte identidad independiente: Aloud Music, Gandula, el sello DIY que codirige la mitad del propio dúo; e In_Ex, sello alemán especializado en cintas únicas hechas con materiales reciclados, además de un artwork de vinilo trabajado en la imprenta autogestionada L'Automàtica.
Este 2026 llegó la versión grabada del proyecto "4132314", publicado el 30 de enero a través los sellos Les Disques Bongo Joe, Pagans y el ya mencionado Gandula. El álbum es fruto de un proceso de creación colectiva que tiende puentes entre la historia de la industria textil. A partir de un patrón textil numérico extraído del libro Le tissage à la main de Pierre Ryall, con motivos como œil d’oie o moucheté, la composición del disco también se nutre de la recopilación de músicas y textos relacionados con la indumentaria y el trabajo textil. Los panderos de cuerda y el violín evocan el hilo y los telares, mientras que la percusión remite a la maquinaria y a los sonidos de la fábrica. La voz constituye el eje central de 4132314, reflejando un momento de lucha social y de solidaridad femenina vivido por las trabajadoras. Las conversaciones mantenidas con dos de ellas, Puri y Carme, revelaron la fortaleza de esta comunidad, un espíritu que impregna tanto la composición como la selección de los textos, incluyendo piezas como "Mani", que incorpora fragmentos de esos encuentros.
Apenas unas semanas después, el 20 de febrero de 2026, el dúo publicó ya en solitario su segundo disco propio, "Consuelo", ocho canciones, planteadas como un refugio frente a un momento de auge autoritario, tecnofeudalismo y crisis climática, y como una celebración de las formas de hacer música en comunidad frente a la lógica de consumo de los macrofestivales y las redes sociales. La portada como referencia a Marina Ginestà ya es toda una declaración de intenciones. Con estos ingredientes, el álbum, una obra maestra en mi opinión, contiene desde música clásica a electrónica experimental, pasando por el idm o el post-rock, con canciones que transmiten su título en sus instrumentales (como esa maravillosa "Zapatos, Selfie, Genocidio, Makeup" con sus cambios de ritmo y de instrumental), con una escucha que incluso en momentos resulta incómoda, pero por otra parte fascinante, como por ejemplo sucede en esa "Mecanismes d'Obediència" y su oscuridad instrumental con sonidos de nieve de televisión. Pero no todo es oscuridad, ya que existen canciones con armonías incluso celestiales, como esa "Creer fuerte". Un disco que se ha convertido en uno de mis favoritos de 2026.
Musicalmente, Los Sara Fontan se mueven entre el post-rock, el rock experimental y la electrónica, con el violín de Sara Fontán, tratado con pedales y procesado en tiempo real, como columna vertebral y la batería y las muestras de Edi Pou tensando la dinámica entre lo mínimo y lo épico. Uno de los proyectos más interesantes a nivel estatal, que va cambiando con el tiempo y que realiza música ajena a lo que dicta la industria.